Es una infección frecuentemente dolorosa de la piel y del tejido
subcutáneo de la porción cartilaginosa del canal auditivo, también
comúnmente llamada oído de nadador.
Se observa con máxima frecuencia en verano, en niños y adolescentes, en relación con los baños de agua dulce (piscinas, etc). El exceso de cerumen y la maceración o traumatismo del Conducto Auditivo Externo (C.A.E.) (bastoncillos, tapones...) predisponen a la infección por bacterias (Pseudomona, estreptococos) u hongos.
¿ Qué es el oido externo ?
El sonido se capta y canaliza por esta estructura hacia el tímpano, el cual
vibra cuando las ondas sonoras lo golpean.
Comprende el pabellón
auricular y el C.A.E., el cual está cerrado en el fondo por la membrana
timpánica (timpano).
SINTOMAS: